Equipos de Líderes / Entrevista realizada al Banco de Costa Rica
Cómo un equipo ejecutivo lidera la transformación de una institución de 149 años
LOS LÍDERES DEL EQUIPO
Julio César Trejos Delgado – Gerente General Ivannia Sáenz Gutiérrez – Gerente de Mercadeo Fabio Montero – Subgerente Comercial Mynor Hernández – Gerente Corporativo de Operaciones Jhonny Chavarría – Gerente Corporativo de Tecnología Rossy Durán – Gerente Corporativo de Finanzas Kattia Morales – Gerente de Sostenibilidad Kattia Ajoy – Gerente Corporativo de Transformación Digital Minor Morales – Gerente Corporativo de Riesgo Gabriel Venegas – Gerente de Estrategia y Gobierno Corporativo
JULIO CÉSAR TREJOS DELGADO
Gerente General
Julio César Trejos Delgado asumió la Gerencia General del Banco de Costa Rica hace poco más de un año con una visión clara: fortalecer una cultura de liderazgo cercana, transparente, orientada a las personas e impulsar que el BCR siga consolidándose como una entidad sólida financieramente, resiliente y sostenible.
Con una trayectoria construida desde distintos niveles de responsabilidad y una marcada vocación por el trabajo en equipo, Trejos ha impulsado una gestión enfocada en la escucha, la ejecución estratégica y el compromiso compartido. Desde su llegada, una de sus principales prioridades ha sido consolidar la confianza y el sentido de propósito entre los más de 4.700 colaboradores de la institución.
“Un líder debe ser transparente y auténtico. Liderazgo es escuchar, es estar a la par”, afirma.
Bajo esa filosofía, el Banco de Costa Rica ha enfrentado un entorno de transformación y desafíos constantes, apoyándose en un equipo ejecutivo que apuesta por la cercanía, la determinación y la capacidad de construir soluciones de manera conjunta.
Más que hablar de cambios declarativos, la visión de liderazgo impulsada por Trejos busca traducirse en resultados sostenibles, fortalecimiento institucional y una cultura organizacional centrada en las personas y en los clientes
GABRIEL VENEGAS
Gerente de Estrategia y Gobierno Corporativo
¿Cómo aseguran decisiones correctas en el momento correcto? El Conglomerado Financiero BCR cuenta con un robusto esquema de gobierno corporativo que facilita la adecuada administración de la organización, prevención y gestión de conflictos de interés, transparencia, rendición de cuentas, gestión de riesgos, estabilidad financiera y aspectos formales de organización, asignación de funciones y responsabilidades. Dentro de los pilares de transparencia y rendición de cuentas, contamos con un sistema de información gerencial que nos permite tomar decisiones con información precisa, consistente, íntegra, oportuna, suficiente y relevante. Este sistema incluye la programación de temas que cada órgano colegiado debe conocer y tiene definido el proceso para el escalonamiento de toma de decisiones. El Conglomerado Financiero BCR se asegura constantemente de tomar decisiones de manera informada, en el momento que es necesario. Dentro de nuestros principios éticos se encuentran la rendición de cuentas —debemos rendir cuentas sobre nuestros actos y decisiones ante los diferentes públicos de interés— y la transparencia: tener apertura sobre las acciones y decisiones que realicemos, restringiendo la información únicamente cuando el interés público claramente lo demande.
¿Qué ajustes han reducido fricción entre áreas? En el Conglomerado Financiero BCR se tienen claramente definidos el alcance, roles y responsabilidades de cada área, lo que reduce la fricción naturalmente. Pero la claridad de papeles sin comunicación es solo un organigrama. Desde la Gerencia General se han habilitado múltiples canales de comunicación para asegurar que la alta gerencia sea cercana a los equipos de trabajo. Uno de nuestros pilares es la satisfacción laboral. Desde la Gerencia General se tiene como prioridad que nuestros colaboradores se sientan integrados y escuchados. Eso significa que no esperamos hasta la reunión trimestral de directivos. Estamos presentes.
¿Qué ritmos y rutinas sostienen el alineamiento del equipo? La Gerencia General mantiene reuniones semanales con la alta gerencia donde se revisan los temas estratégicos de la organización, facilitando el alineamiento del equipo. Estas reuniones son formales y se realizan en el Comité Corporativo Ejecutivo. Además, desde la Gerencia General, se tiene un rol activo con todos los equipos de trabajo, apoyando y dando seguimiento a los temas prioritarios. Los miembros de la alta gerencia mantienen sus sesiones de trabajo, comunicando resultados y oportunidades de mejora. Estas sesiones periódicas de alineamiento se desarrollan en todo el Conglomerado Financiero. Por ejemplo, a nivel de los equipos comerciales, se realizan ceremonias diarias donde se revisa el avance de las metas definidas. Es el ritmo que mantiene vivo el pulso de la organización.
IVANNIA SÁENZ GUTIERREZ
Gerente de Mercado
¿Qué lanzamiento, reposicionamiento o apuesta marcará un antes y un después? Estamos reposicionando nuestro programa de Pyme para convertirlo en un verdadero motor de crecimiento y competitividad. No se trata únicamente de comunicar beneficios o mejorar la percepción en el mercado. Se trata de una transformación integral apoyada en pilares sólidos y estratégicos. Buscamos conectar con los sectores clave que realmente impulsan la economía nacional. Lo que diferencia este reposicionamiento de otros en el sector es que no impulsamos solo negocios. Impulsamos sueños. Impulsamos el desarrollo económico del país. Esa es la verdadera apuesta.
¿Qué prácticas están dejando atrás para dar espacio a algo nuevo? Hemos dado un salto significativo: de la producción tradicional a la utilización de inteligencia artificial como parte esencial de nuestras campañas de publicidad. Pero aquí está lo importante: esta evolución no reemplaza la creatividad ni la visión estratégica. La IA nos ha permitido optimizar procesos y presupuestos de formas que antes requerían semanas. Cada campaña sigue naciendo de un concepto sólido y una estrategia clara. Combinamos talento humano e innovación tecnológica para crear mensajes que conectan, que inspiran, que generan resultados reales. La tecnología es el acelerador, no el creador.
¿Cómo aseguran que la experiencia externa sea real adentro? La promesa que comunicamos al mercado tiene que ser verdadera dentro de la organización. Cada una de nuestras promesas se traduce en procesos, herramientas y comportamientos concretos. Alineamos a nuestros equipos con un propósito común: que cada interacción refleje los valores que comunicamos. Eso implica capacitación constante, indicadores claros y algo tan simple como tan importante: espacios para escuchar tanto al cliente como a nuestros colaboradores. Sin eso, somos solo una agencia de publicidad más.
FABIO MONTERO
Subgerente Comercial
¿Cómo alcanzan mayor rentabilidad manteniendo el foco en sectores prioritarios? Nuestra rentabilidad está directamente vinculada a la eficiencia operativa, pero no en el sentido de cortar costos. En el sentido de hacer más con menos fricción. El parque empresarial Pyme representa el 95% de las empresas de Costa Rica. Ese es nuestro norte, no porque sea romántico, sino porque es donde está el potencial real de crecimiento sostenible.
¿Qué soluciones financieras están transformando la relación con los clientes? Buscamos brindar mejores soluciones financieras bajando los tiempos de proceso. En banca, el tiempo es dinero en el sentido más literal. Cuando reducimos fricción —mejoramos el tiempo para decir sí y el tiempo para entregar el dinero— logramos algo más valioso que una transacción. Logramos una relación. El cliente encuentra en el Banco una solución trasversal a sus necesidades. Eso genera mayor vinculación y mayor profundidad de línea. Es el negocio construido desde la perspectiva del cliente, no desde la perspectiva del Banco.
¿Cómo funciona la rendición de cuentas en este modelo? Mediante un proceso transparente donde el Comité Ejecutivo conoce exactamente qué se está haciendo, cómo se hace y cuáles son los resultados alcanzados. Sin ambigüedad. Sin sorpresas. Eso genera confianza en los niveles superiores para que nosotros podamos tomar decisiones más rápido en el día a día.
MYNOR HERNÁNDEZ
Gerente Corporativo de Operaciones
¿Qué deben fortalecer hoy para no colapsar mañana? Constantemente invertimos en aprovisionar todos los insumos, servicios y bienes que necesitamos para operar. Existe una planificación anual rigurosa y una revisión constante sobre procesos, contrataciones y avances de proyectos. Las actividades críticas —todas— están adecuadamente planificadas y controladas para que las implementaciones sucedan conforme a lo diseñado. No es glamoroso. Es fundamental. Es la diferencia entre una organización que crece de forma controlada y una que crece y se desmorona.
¿Qué burocracia han eliminado recientemente para ganar velocidad? La gestión de procesos no es un documento estático. Es algo vivo que se ajusta periódicamente de acuerdo con las necesidades de las diferentes áreas, los lineamientos estratégicos y las normativas que los acompañan. Aquí está lo complicado: somos un Banco estatal. Eso significa que existe un cumplimiento legal que no es negociable. Somos vigilantes de nuestros propios procesos pero también custodios de un marco regulatorio que existe por razones válidas. La agilidad que ganamos no es a costa de la responsabilidad. Es agilidad responsable. Es entender que el control y la velocidad no son enemigos, sino que deben bailar juntos.
¿Cómo aprenden cuando algo falla? Cuando algo falla, la pregunta no es quién se equivocó. Es qué aprendemos. Para cada proyecto existe un proceso de capitalización de lecciones aprendidas. Para cada proceso, mecanismos de gestión de riesgos operativos que no solo cuantifican el riesgo, sino que ingresan en un flujo de análisis de causas y mejoras para evitar situaciones similares a futuro. Corregir es necesario. Pero nuestras inversiones en procesos y tecnología buscan algo más profundo: prevenir, anticipar, mitigar. Ese es donde invertimos recursos significativos. No en parches post-crisis, sino en anticuerpos para evitar la crisis.
JHONNY CHAVARRÍA
Gerente Corporativo de Tecnología
¿Cómo la tecnología mejora la experiencia del cliente? Desde hace años el Banco realiza inversiones importantes en tecnología para mejorar la oferta de servicios financieros digitales. Tecnologías como la IA son habilitadoras para algo más importante: mejorar la experiencia del cliente. Eso va desde optimizar procesos de análisis de crédito hasta analizar y diseñar productos y propuestas de valor que satisfagan realmente las necesidades de nuestros clientes en cada segmento. Nuestro máxima es diseñar productos digitales apoyados en tecnologías amigables. No tecnología por tecnología. Tecnología que resuelve problemas reales.
¿Cómo están formando líderes para una transformación digital? Como parte de nuestro programa de Transformación, hemos trabajado en la formación de líderes empoderados con las habilidades blandas y técnicas que requiere un Banco líder en el país. Consolidamos un programa llamado “Expansión sin límites” donde cada año los líderes certifican su nivel de liderazgo mediante programas de capacitación en gerencia, liderazgo y habilidades blandas. Ese programa se complementa con formación técnica: Transformación Digital, IA y otros elementos críticos. Entendemos algo fundamental: la tecnología sin líderes que la entiendan es solo inversión perdida. Son líderes que pueden navegar la complejidad, no técnicos que recitan especificaciones.
¿Cómo han llevado el Banco a la mano de los clientes? Prácticamente todos los servicios del Banco se ofrecen mediante canales digitales. Hemos llevado —literalmente— el Banco a la mano de nuestros clientes. Mediante la aplicación BCR Móvil o nuestro sitio www.bancobcr.com, nuestros clientes realizan operaciones que antes requerían ir a una oficina: pagar recibos, gestionar tarjetas, programar ahorros automáticos, hacer inversiones, pagar con SINPE Móvil, hacer transferencias, administrar billeteras electrónicas. También llevamos servicios a través de nuestra red de Puntos Tucán a lo largo del territorio nacional. El BCR está disponible en cada barrio de Costa Rica. A nivel de oficinas, transformamos el tradicional cajero automático en estaciones de autoservicio donde nuestros clientes realizan depósitos, retiros y servicios. Tenemos claro algo importante: el contacto humano, la orientación y la asesoría personal sigue siendo muy valiosa. Por eso mantenemos una amplia red de oficinas en puntos estratégicos del país. Es el balance: tecnología donde agrega velocidad, humanidad donde agrega confianza.
ROSSY DURÁN
Gerente Corporativo de Finanzas
¿Qué indicadores son esenciales para sostener la ambición de un equipo? Si la pregunta fuera únicamente sobre números, la respuesta sería sencilla. Pero la ambición de un equipo no vive en los indicadores. Vive antes que eso, en la claridad del norte compartido. Hay tres preguntas que cada miembro de nuestro equipo debe poder responder con sinceridad: ¿En qué creo? ¿En qué deseo transformarme? ¿Cómo puedo colaborar desde mi posición al valor de la organización? No son preguntas que aparecen en un formulario de recursos humanos. Son invitaciones a reconocer que el plan estratégico del Banco no es un documento corporativo remoto. Es el marco de referencia para que cada persona descubra su propio propósito dentro de él. Cuando lo que creo genuinamente y lo que aspira el Banco entran en resonancia, despierta algo que ningún incentivo monetario puede comprar: el hambre por ser mejor. No por cumplir una meta. Por mejorar. Pero escúcheme bien: en esa condición, sí, los indicadores adquieren su verdadero valor. Necesitamos entender ROE y ROA porque miden eficiencia. Pero solo revelan verdad si hay salud operativa detrás. El margen de utilidad y el crecimiento de ingresos aseguran sostenibilidad, que es distinto a crecer rápido. En tiempos inciertos, la liquidez y la solidez financiera no son conservadurismo, son libertad. Un Banco sólido es un Banco que puede tomar decisiones estratégicas sin estar secuestrado por el pánico. El índice de liquidez y capitalización garantiza estabilidad ante riesgos. El ratio de cobertura mide capacidad de cumplir obligaciones. El porcentaje de procesos digitalizados e inversión en tecnología versus retorno esperado dice más sobre la madurez de una organización que cualquier comunicado de transformación. El Net Promoter Score y el tiempo de respuesta en servicios digitales hablan de si realmente estamos donde el cliente está. Y luego está el desempeño del talento. Índice de compromiso, rotación, productividad por colaborador. Aquí está el corazón del asunto: ¿nuestros mejores se quedan? ¿Mejoran? Para un Banco estatal en el siglo 21, el porcentaje de cartera verde y la huella de carbono no son anexos a la estrategia. Son inseparables del propósito. Lo que diferencia un equipo de un conjunto de individuos persiguiendo métricas es que todos entienden que el verdadero juego es infinito. La ambición de ser mejor nunca termina. Hoy alcanzamos una meta; mañana la pregunta es cómo hacerlo mejor, más rápido, con más impacto. Ese es el combustible.
¿Cómo equilibran valentía con prudencia en las decisiones? Esta es la pregunta que define a un líder en tiempos de transformación. La mayoría de las culturas corporativas han elegido un bando: o son empresas de riesgo que se mueven rápido y rompen cosas, o son instituciones cautelosas que preservan valor pero pierden velocidad. Pocas encuentran la tercera opción. La valentía y la prudencia no son fuerzas opuestas. Son complementarias. La valentía sin prudencia es aventura. La prudencia sin valentía es estancamiento. El verdadero equilibrio comienza con una verdad que pocos ejecutivos aceptan: el miedo no es un enemigo. Es información. El miedo le dice dónde están los riesgos reales. “El miedo es de valientes,” como dice una frase que me acompaña. No se trata de ignorar los riesgos. Se trata de mirarlos de frente, comprenderlos profundamente y convertirlos en un trampolín. En el Banco de Costa Rica, eso significa que cada decisión estratégica está sostenida en tres pilares fundamentales. Primero, datos y escenarios. Decidir con base en información confiable, proyecciones robustas, análisis de sensibilidad. La valentía genuina no es improvisación. Es actuar cuando tienes visión y evidencia, no cuando tienes certeza total. La certeza nunca llega en un mercado dinámico. Segundo, gestión de riesgos. Límites claros, planes de contingencia, diversificación de exposiciones. La prudencia no frena la ambición. La orienta. Es como viajar a velocidad: necesitas frenos buenos, no porque no quieras llegar, sino porque quieres llegar intacto. Tercero, propósito estratégico. Cada decisión debe responder a una pregunta fundamentadora: ¿contribuye esto al bienestar del cliente, a la sostenibilidad del Banco y al desarrollo de nuestro personal? Si la respuesta es sí, hemos encontrado el punto donde la valentía se convierte en innovación responsable. Ser valiente en banca no es ser temerario. Es decidir con propósito, prepararse a fondo y actuar con coraje, sabiendo que la prudencia es el mejor escudo para proteger el futuro que queremos construir.
¿Dónde está el retorno de invertir en cultura organizacional? La cultura organizacional es el sistema invisible de creencias, hábitos y prácticas que determina cómo trabajamos, cómo colaboramos, cómo tomamos decisiones bajo presión. Es el ADN operativo. Y su retorno no es intangible. Es brutalmente tangible, solo que no siempre se mide donde las finanzas tradicionales buscan. Colaboradores genuinamente motivados aportan más valor, reducen ciclos de decisión, mejoran la calidad del servicio. Y sí: son más alegres. Eso importa en un Banco. La gente que atiende a clientes desde la alegría crea experiencias diferentes. Una cultura sólida disminuye rotación. Y la rotación tiene costos que van mucho más allá del reclutamiento: pérdida de conocimiento, discontinuidad en relaciones con clientes, reinicio de ciclos de confianza. Un colaborador retenido es multiplicador de productividad. Equipos que se sienten valorados proponen soluciones creativas. Equipos que confían en el liderazgo se adaptan rápidamente a cambios del mercado sin paralizarse en resistencia. Una cultura centrada en personas se traduce en colaboradores que brindan un servicio que va más allá de lo transaccional. Eso fortalece lealtad y reputación de formas que la publicidad nunca puede. La cultura es el motor que asegura que la estrategia se ejecute con coherencia y propósito. Es la diferencia entre tener un plan brillante en PowerPoint y tener una máquina que ejecuta. El verdadero retorno de la cultura se convierte en ventaja competitiva en el largo plazo. Algo que no se puede copiar, no se puede comprar, no se puede hackear. Solo se puede construir. En el Banco de Costa Rica, esa inversión en cultura se materializa todos los días. En reuniones donde se escucha genuinamente. En decisiones donde se piensa en el colaborador, no solo en el resultado. En una gerencia que sabe que la gente no trabaja para números. La gente trabaja para sentirse parte de algo que importa. Eso, en cualquier industria pero especialmente en banca, es donde está el verdadero retorno.
KATTIA MORALES
Gerente de Sostenibilidad
¿Qué objetivo ESG marcará un hito? Como Conglomerado Financiero estamos convencidos de que nuestro rol de contribución de impacto está en la movilización de recursos hacia la transición justa e inclusión financiera, asegurando impacto social y ambiental positivo, verificado, hacia nuestras partes interesadas. Esto significa más acceso para poblaciones vulnerables y financiamiento para proyectos que reducen emisiones y generan empleo digno. Otro aspecto clave es la Gobernanza en temas éticos, cumplimiento y rendición de cuentas. No podemos ser sostenibles en lo ambiental si somos negligentes en lo ético.
¿Cómo conecta el impacto con la motivación del equipo? Ser el mejor Conglomerado Financiero en servicio al cliente nos motiva e inspira en nuestro propósito de seguir promoviendo bienestar a nuestras partes interesadas. Consolidar el legado histórico de un Banco con 149 años de trayectoria que se innova con valor y confianza pública nos enorgullece. Cada decisión, cada producto, cada interacción con clientes debe mejorar vidas y proteger el futuro. Cuando el equipo entiende que su trabajo tiene ese propósito —no solo generar ganancias, sino mejorar vidas— algo cambia en el interior. La motivación deja de ser extrínseca y se convierte en propósito.
KATTIA AJOY
Gerente Corporativo de Transformación Digital
¿Qué cambio estructural marcará los próximos años? En organizaciones que ya son ágiles —que se adaptan rápidamente a los cambios— el siguiente nivel es evolucionar hacia una organización gobernada por capacidades críticas: entender a los clientes a partir de datos, operar con procesos simples y escalar con tecnología modular y reutilizable. Ese enfoque organizacional reduce fricción, acelera la ejecución y genera crecimiento sostenible. En ese contexto, la inteligencia artificial actúa como multiplicador: automatiza lo repetitivo, eleva la calidad de las decisiones y vuelve más inteligente cada interacción. No es sobre reemplazar gente. Es sobre amplificar capacidad.
¿Qué comportamientos evidencian que el cambio ya empezó? El cambio ya se evidencia en comportamientos concretos. Colaboración transversal a lo largo de la organización enfocada siempre en el cliente. Decisiones cada vez más basadas en datos. Ejecución más ágil e iterativa que permite aprender y ajustar con rapidez. Aunado a esto, la adopción orgánica de nuevas capacidades —incluida la inteligencia artificial— para automatizar tareas, mejorar la calidad del trabajo y entregar respuestas más oportunas y relevantes para el cliente. No estamos imposicionando tecnología desde arriba. La gente la está pidiendo porque ven que funciona.
¿Qué decisiones difíciles consolidaron la transformación? Las decisiones difíciles fueron priorizar lo esencial y dejar ir lo que no suma tanto. Esto no solo implicó reestructurar equipos y procesos, sino cambiar la forma en que se toman decisiones: centrarse en lo que realmente impacta al cliente y al negocio, aunque eso signifique ajustar rutinas o renunciar a prácticas arraigadas. Cada cambio tiene que estar alineado a un propósito claro: hacer las cosas más simples, más rápidas y sobre todo más valiosas. Si una práctica no contribuye a eso, no importa cuánto tiempo lleve haciéndola. Tiene que irse.
¿Qué apuesta tiene potencial de convertirse en nuevo motor de crecimiento? La apuesta con mayor potencial es combinar experiencias digitales de punta con inteligencia artificial aplicada para anticipar necesidades, personalizar ofertas —hiper personalización— y simplificar decisiones. Esto transforma la relación con los clientes: menos fricción, más relevancia, más satisfacción y mayor capacidad de crecimiento sin crecer al mismo ritmo en costos.
¿Qué regla tradicional rompieron? Rompimos la regla de esperar a tener la solución perfecta antes de salir al mercado. En su lugar, adoptamos la lógica de probar temprano, medir y aprender, produciendo en ciclos cortos —quick wins—, ajustando con evidencias y datos. En banca esto es crucial: acelera la innovación sin comprometer nunca la responsabilidad que como Banco tenemos. Cada avance viene acompañado de controles, seguimiento, datos y mejora continua.
¿Cómo conectan innovación con operación? La innovación se conecta con la operación cuando deja de ser un laboratorio aislado y se convierte en capacidad organizacional instalada: equipos, procesos y tecnología que permiten experimentar y escalar día con día. En la práctica, significa que lo innovador se diseña pensando en operación, riesgos y sostenibilidad desde el inicio. La ejecución incorpora datos, automatización y mejora continua como parte del modelo operativo. No separamos innovación de operación. Las obligamos a casarse desde el principio.
MINOR MORALES
Gerente Corporativo de Riesgo
¿Qué riesgos no se pueden subestimar? Ningún riesgo puede subestimarse, pero en términos de los riesgos regulatorios y reputacionales ese hecho es más tangible. En el caso regulatorio, existen consecuencias legales o pecuniarias que se pueden desprender del incumplimiento del marco legal o regulatorio. Tratándose de riesgo reputacional, es un componente que debe vigilarse continua y estrechamente debido a las reacciones que pudieran tomar los stakeholders del conglomerado ante un hecho de esa naturaleza. La industria financiera descansa sobre el principio de confianza. Un evento reputacional desfavorable mal atendido pudiera derivar en un daño de imagen que afecte la confianza y, como resultado, impactos en dos elementos claves: liquidez y solvencia. Una corrida de clientes asustados es más rápida que cualquier análisis de riesgo.
¿Cómo avanzan sin comprometer integridad? El avance se logra analizando el binomio riesgo y rentabilidad, favoreciendo dentro de los análisis no solo las ganancias esperadas sino también los impactos esperados de la exposición al riesgo asumida. Dándole un continuo y estrecho monitoreo a la evolución de ese riesgo. La pregunta no es si ganamos dinero. Es cuánta exposición asumimos para ganarlo.
¿Cómo funciona el compliance como función transversal? El compliance representa una función transversal dentro del esquema corporativo del conglomerado. Monitoreado por la Gerencia Corporativa de Riesgo y por las áreas de riesgos de las subsidiarias, es un concepto intrínseco en las evaluaciones y autoevaluaciones integrales de riesgos que realizan gestores y tomadores de riesgos como un proceso continuo. La rendición de cuentas se presenta trimestralmente a distintos órganos de gobierno corporativo: comités y juntas directivas. Para ello, el conglomerado ha definido como estrategia el cumplimiento de la ISO 37301, con el fin de adaptarse a sanas prácticas que, de por sí, logren el cumplimiento regulatorio establecido. No es un departamento que dice que no. Es un socio que ayuda a decir que sí de la forma correcta.










