MI MENTOR ME DIJO...
APRENDER SIN MENTOR PROFESIONAL
Marco Durante aprendió ética e integridad de sus padres. Aprendió derecho laboral de 30 años de prueba y error. Y aprendió a crecer sin fracasar gracias a Francisco Salas, su socio desde 1997, quien lo complementa donde él no puede llegar.
ÉTICA COMO BRÚJULA
DISCIPLINA Y VALOR
OBSERVACIÓN Y PRUEBA Y ERROR
YIN Y YANG COMO ESTRUCTURA
DISCIPLINA FINANCIERA COMO FORTALEZA
SER EL MENTOR QUE NO TUVO
Su Aprendizaje: Marco Durante no tuvo mentor empresarial formal. Aprendió ética e integridad de sus padres; disciplina y valor de su madre. En derecho laboral y negocios aprendió por “observación y prueba y error” durante 30 años. Eso lo convierte en un caso particular en la serie: alguien que creció sin mentores profesionales, solo con referencias de vida. Lo que hace sostenible su crecimiento desde 1997 hasta hoy es Francisco Salas, su complemento, no su mentor. Son el yin y el yang: necesarios mutuamente, pero con roles distintos. Hoy, Marco entiende su nueva responsabilidad: ser el mentor que él nunca tuvo para los siguientes.
MENTORES DE VIDA
Los padres proporcionan las brújulas éticas; los mentores profesionales, las herramientas
PRUEBA Y ERROR COMO ESCUELA
30 años de experiencia empírica crean sabiduría que no se enseña en clases
COMPLEMENTO, NO MENTORÍA
Un socio que te balancea no es quien te enseña; es quien te sostiene cuando te inclinas
MENTORÍA INVERTIDA
Quien no tuvo mentor entiende su responsabilidad: convertirse en el que otros necesitaban










